De tonos arena, naranjas y grises, esta piedra no se extrae de cantera sino directamente de la laja yucateca. Su apariencia orgánica e irregular transmite autenticidad y fuerza visual. Ideal para muros o fachadas que buscan textura, color y carácter artesanal.
La esencia del paisaje yucateco llevada al diseño arquitectónico.