Un mármol de belleza serena y clásica. Su color marfil con vetas grises y presencia de pequeños fósiles —como conchas incrustadas en la piedra— le da un encanto orgánico y atemporal. En acabado brillado refleja la luz con sutileza; en mate o avejentado, se vuelve más natural y acogedor.
Un mármol que transmite pureza, equilibrio y elegancia natural.